La Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque) se encuentra lista para actuar de forma inmediata ante cualquier reporte de un incendio forestal durante la temporada de estiaje de este año, sin embargo, la población debe evitar prácticas que contribuyan en la provocación accidental de un incendio, informó la directora general de ese organismo, Mireya Salas Carrillo.
“Nosotros estamos preparados desde noviembre para atender cualquier situación que, dependiendo de las condiciones climáticas, varía la temporada en que inician incendios importantes o no. Afortunadamente este año no hemos tenido ninguno muy muy relevante, pero estamos listos con nuestras brigadas listas y atendiendo los que se han presentado sin ningún problema”, aseguró la funcionaria estatal.
En entrevista para El Sol de Toluca, Salas Carrillo señaló que los meses en los que regularmente el Estado de México presenta mayor incidencia de incendios forestales es en abril y mayo, cuando la ausencia de lluvias ha sido prolongada y por consiguiente, hay más cantidad de material combustible.
En este contexto, la titular de Probosque mencionó que son diversas las causas de un incendio forestal, entre ellas el factor humano, mismo que puede ser prevenido.
Datos de la dependencia indican que las causas de incendios forestales son en un 38% las actividades agropecuarias, el 18% son intencionales, el 23% son causados por el encendido de fogatas, el 20% actividades forestales, el derecho de vía y otras actividades productivas y únicamente el 1% es la vía natural.
En este contexto, Mireya Salas hizo un llamado a la población en general a extremar precauciones para evitar acciones que puedan causar un incendio forestal, que además de afectar directamente la vegetación expone el suelo y lo hace susceptible a la erosión.
Actividades preventivas
Para afrontar la temporada de incendios forestales, Probosque emprendió diversas actividades preventivas desde 2022.
Entre ellas destacan 782.29 kilómetros de brechas cortafuego, 1,097.28 hectáreas de quemas controladas, 118.87 kilómetros de líneas negras y 71 cursos de capacitación a municipios y organizaciones sociales y civiles.
Las brechas cortafuego son franjas que se abren entre el material combustible con la finalidad de exponer el suelo, con lo cual, al momento de registrarse un incendio forestal se corta la continuidad de este.
En tanto que las líneas negras franjas realizadas a través de la quema del combustible superficial, que delimitan una determinada zona o área y su función es similar a la de las brechas cortafuego. Este método regularmente es utilizado en zonas donde hay pastizal.
“Año con año nosotros cumplimos una meta preventiva para realizar nuestras brechas cortafuego y cumplimos con ella en 2022”, aseguró la funcionaria estatal.
En 2022 el Estado de México registró mil 046 incendios forestales que afectaron una superficie de 9 mil 467.30 hectáreas (ha), con lo cual se posicionó como la entidad con mayor número de incendios acumulados, según datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).