Reflexiones en textos cortos | Vendiendo sueños: El trabajo perfecto para el recién egresado – El Sol de Toluca

La frustración está asociada a un conjunto de emociones específicas que se determinan en relación con la expectativa que muchas veces resulta ser mucho menor que lo obtenido. Durante mucho tiempo de nuestra vida experimentamos la frustración por obtener algo que resulta mucho menor a lo que esperábamos obtener, o incluso no obtenemos nada.

A menudo el trabajo que realizo para el manejo de la frustración está asociado al conocimiento propio y la identificación de los alcances que pueden obtenerse y la noción de nuestros propios límites.

A los jóvenes les resulta atractivo y romancean con la idea de poder lograr todo, lo cual genera una expectativa sobre el futuro exagerada en demasía. El psicólogo Abram Amsel le llama “reforzador apetitivo” a todos aquellos estímulos que se someten a un sujeto creando una proyección muy específica sobre lo que lograrían. Los ejemplos abundan en redes sociales, de aquellos influencers que se hicieron ricos de un día para otro, o casos aislados pero reales de personas que invirtieron en la bolsa de valores y de manera repentina su vida cambió.

Pero no es lo mismo lo posible que lo improbable.

Exponer los casos improbables de éxito, generan una posibilidad en las audiencias: – Sí se puede -. Aunque las condiciones para el éxito no sean las mismas entre una persona y otra. El éxito no depende de la casualidad si no de factores como las influencias sociales, el lugar donde se nació, la profesión elegida, etc. El reforzador apetitivo de lo que se puede llegar a tener es tan grande que la frustración como resultado es cada vez más frecuente. No todo el esfuerzo tiene su recompensa. Pensar lo contrario es poner por encima el esfuerzo individual sobre el entorno que dificulta el desarrollo profesional. Palancas, nepotismo, amenaza probable frente a la competencia de la pequeña empresa frente al monopolio.

Realicé un simulacro de entrevista de trabajo con unos alumnos universitarios, una de las preguntas necesarias era: -¿Cuánto le gustaría ganar?-, dicho sea de paso esta pregunta nunca debe responderse, pues demeritaría el valor de nuestro trabajo; es decir si se dice: 8 mil cuando la vacante es de 10 mil pesos mensuales, la empresa sabrá que estás dispuesto a cobrar mucho menos de lo que te podían pagar, lo mejor es negociar el sueldo en la medida de lo posible.

Mis alumnos esperan sueldos de arriba de 15 mil pesos mensuales para su primer empleo, cuando en promedio un profesionista mexicano gana 12, 931 pesos mensuales de acuerdo con el Observatorio Laboral de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social en un estudio de 2022. La siguiente interrogante realizada hacia mis alumnos es cuánto tiempo estarían dispuestos a esperar para ganar esos 15 mil pesos deseados, nadie estaba dispuesto a esperar más de un año. Los jóvenes viven con prisa y con un desconocimiento total del país en el que viven. Alimentados por la ilusión de vivir económicamente bien, pero con grandes frustraciones en el camino.

Enlace a la fuente

© Copyright 2022 En Edomex